(48)(48,1) Los dioses que vinieron a la existencia de Ptah.(48,2)
(49a) Ptah que está sobre el Gran Trono,... quien creó a los dioses
(50a) Ptah-Nun,(50,1) el padre que [engendró] a Atum.(50,2)
(51a) Ptah-Naunet,(51,1) la madre que dio a luz a Atum.
(52a) Ptah el Grande que es el corazón y la lengua de la Enéada.(52,1)
(49b) Ptah... de quien nacieron los dioses
(50b) [Ptah]... de quien nacieron los dioses
(51b) [Ptah]...
(52b) [Ptah] ... Nefertum en la nariz de Ra, todos los días. ¿?
(53) Allí tomó forma,(53,1) en el corazón [de Ptah],(53,2) y allí vino a la existencia, en la lengua [de Ptah],(53,3) algo en la forma de Atum,(53,4) porque Ptah es el Grande que infundió la vida a todos los dioses y a sus kas por medio del corazón en el que Horus tomó forma y por medio de la lengua en la que Thot (escriba de los Dioses) tomó forma,... (54) como [una manifestación de Ptah].(54,1)
Así sucedió que el corazón y la lengua obtuvieron la supremacía sobre [todos] los miembros [del cuerpo] de acuerdo a la doctrina de que él(54,2) está en cada uno de los cuerpos y cada una de las bocas(54,3) de cada uno de los dioses, de todos los hombres, de todo el ganado, de todos los seres que reptan y de todo lo que vive, pensando(54,4) lo que desea y decretando(54,5) todo aquello que anhela.
(55) Su Enéada(55,1) está ante él como dientes y labios.(55,2) [Ellos son] el semen y las manos de Atum, porque la Enéada de Atum vino a la existencia por medio de su semen y sus dedos.(55,3) La Enéada es, en verdad, los dientes y los labios en esa boca que pronunció el nombre de todas las cosas, de la que Shu y Tefnut surgieron, (56) y la que hizo nacer a la Enéada.
La vista de los ojos, la audición de los oídos, la respiración de la nariz, informan al corazón que es el que hace que todo conocimiento pueda manifestarse, y es la lengua la que pronuncia aquello que el corazón concibe. Así fue como nacieron todos los dioses y su Enéada se completó, porque cada palabra del dios vino a la existencia por medio de lo que el corazón pensaba y la lengua ordenaba.
(57) Así fue creado cada uno de los kas, y establecidos todos los hemsut,(57,1) aquellos que procuran todos los alimentos y provisiones, por medio de esta palabra.(57,2) [Así también se hace justicia] a quien hace lo que es deseado [y se castiga a] quien hace lo no deseado.(57,3) Así se da la vida a quien tiene paz y la muerte a aquel que tiene pecado. De esta forma se crearon todos los trabajos y todas las artes, la acción de las manos y el andar de las piernas, (58) así como el movimiento de cada uno de los miembros, de acuerdo a la orden concebida por el corazón y manifestada por medio de la lengua, y que produce todas las cosas.
Y de esta manera se dice de Ptah: ‘El que creó todo y dio la existencia a los dioses’. En verdad él es Ta-tenen,(58,1) quien hizo nacer a los dioses y del que surgió toda existencia: la comida, las provisiones, las ofrendas divinas, y todas las cosas buenas y hermosas. Así se reconoció y comprendió que su poder es superior al de cualquier otro dios y de esta forma Ptah se sintió satisfecho después de crear todas estas existencias y cada una de las divinas palabras.(58,2)
Él hizo nacer a los dioses [de las ciudades], fundó las ciudades y los nomos, colocó a los dioses en sus (60) santuarios, estableció sus ofrendas, dio origen a sus capillas, y creó sus cuerpos de la forma en que sus corazones los desearon.(60,1) Y así fue como los dioses entraron en sus cuerpos, (en la forma) de todas las maderas, de todas las piedras, de todo el barro,(60,2) y de todas las cosas que crecen sobre él(60,3) (61) y en las que residen sus manifestaciones.(61,1)
De esta manera todos los dioses fueron reunidos en él,(61,2) y también sus kas, satisfechos y unidos al Señor de las Dos Tierras.(61,3)
El granero(61,4) de Ta-tenen es el Gran Trono(61,5) que alegra el corazón de los dioses [que están] en la Casa de Ptah,(61,6) la señora de todo lo vivo,(61,7) por medio de la que se provee el sustento de las Dos Tierras, (62) debido a que Osiris estaba flotando en sus aguas. Isis y Neftis lo advirtieron, lo encontraron y se consternaron, pero Horus ordenó(62,1) a Isis y Neftis que tomaran el cuerpo de Osiris y evitasen que se hundiese.(62,2) (63) Ellas volvieron sus cabezas a tiempo(63,1) y le llevaron a la orilla. Así fue como él accedió a las Puertas Ocultas,(63,2) en la gloria de los Señores de la Eternidad,(63,3) en los pasos de Aquel que brilla en el Horizonte,(63,4) sobre los caminos de Ra, en el Gran Trono. (64) Él accedió a La Gran Casa y se reunió con los dioses de Ta-tenen,(64,1) Ptah, el señor de los Años.
Así Osiris entró en la tierra(64,2) en la Fortaleza Real, al norte de la tierra a la que había llegado. Su hijo Horus se alzó como rey del Alto Egipto y como rey del Bajo Egipto, en el abrazo de su padre Osiris y de los dioses que se encontraban delante y detrás de él.(64,3)